“Temer un nombre solo incrementa el temor a lo nombrado”

Así nace L de Vendetta y así inicia la trama principal de Harry Potter… ¿coincidencia? No. En realidad, todo estaba planificado. Y es que no hay mejor manera de crear a un personaje de la talla de Lord Voldemort, que definirlo como el que no puede ser nombrado y como no, aunque os sepáis mi nombre, yo no quiero ser nombrada.

De hecho, yo soy una Slytherin. Si fuera a Hogwarts, el lugar donde la magia cobra su máxima expresión, yo sería la próxima personificación de la magia oscura. Por cierto, si quieres ver si nos llevaríamos bien, haz el test de Pottermore y si te sale Slytherin, coméntamelo para que podamos ser los próximos Caballeros de Ren, pero en el mundo de Harry Potter.

Pero este post no es para hablar de mi, sino de la verdadera ilusión que entraña este misterioso mundo de J.K. Rowling.

¿Quién es Harry y por qué es el puto amo?

Harry Potter es el niño que sobrevivió. Sí, sí… él es el único bebé que vivió tras el ataque de “el que no puede ser nombrado” y el único que consiguió acabar con él.

Es un niño al que se le niega la magia durante toda su infancia, como si ésta no fuera real, pero que, como es un mago por excelencia, le salen los trucos sin pensarlo. Así, es un mago con muchísimo potencial que busca acabar con aquello que no es justo.

Harry es un poderoso Slytherin al que mandaron a Gryffindor por amor a sus amigos y por su afán de luchar por el bien de los demás.

¿Pero, por qué si es tan genial siempre va acompañado?

Si estuviera solo no hubiera durado un telediario. Harry Potter siempre ha tenido enemigos y luchar contra ellos sin apoyos hubiera supuesto el fin de la saga en la primera entrega.

Esto es uno de los valores que mejor transmite J.K. Rowling, ya que demuestra que sin amigos no se llega a ningún lado. De hecho, sin ellos, nunca habría conseguido acabar con el gran Lord Voldemort.

¿Y… por qué hay que ver Harry Potter?

Porque te hace creer que todo es posible. Porque hace que te ilusiones y que busques mil maneras de hacer magia para recibir la carta de admisión a Howgarts. Porque transmite, y hay pocas películas que lo hagan y que encima te llenen de valores positivos (salvo que seas yo, porque como eres malvado, siempre te fijarás en los malos).

Y mira, si no te llega la carta de Hogwarts, deja la Tierra Media para convertirte en Jedi y retomar el Trono de Hierro… Eso o échate a llorar, culpando a tus padres por haber nacido muggle.

Por si quieres saber más, aquí te dejo el blog de una amiga que habla sobre los libros de HP y un TimeLine con todo aquello interesante que considero que ha pasado a lo largo de las 8 películas de Harry Potter. Gózalo.

Harry Potter

¿Te habías parado a pensar alguna vez que Harry Potter tiene ya casi 40 tacos? Sí, para ser exactos tiene 38 ya.