Supernatural es otra de las series que L de Vendetta pone en su pódium, pero esta es algo diferente.

Va de dos hermanos, los Winchester (el apellido manda huevos porque es típico de película de miedo) que se dedican a cazar espíritusdemonios y cualquier clase de ser sobrenatural.

Conforme avanza la serie, los temas van cambiando. Tiene 12 temporadas y todavía no ha acabado, pero en mi opinión la serie comenzó a decaer al terminar la quinta, con el fin del apocalipsis (sí, del apocalipsis bíblico, el mismo que está escrito en el libro de los que algunos consideran su Señor).

De hecho, la serie en un primer momento estaba planteada para tener solo cinco temporadas, pero decidieron continuar debido al éxito que estaba teniendo.

No obstante, las demás siguen siendo buenas. Además, una de las ventajas de supernatural en sus primeras temporadas es que puedes saltarte un capitulo y no perder el hilo, ya que cada uno trata de una cazar una criatura nueva.

Sin embargo, el hilo general sí lo perderías, ya que, aunque cada uno trata un tema diferente, la historia como tal continua y se ve plasmada en cada uno de ellos.

Así, “Saving people, hunting things. The Family Business” es el lema de Supernatural y el bso “Carry on my  wayward son” define claramente la relación de estos dos hermanos.

Otro signo representativo de la serie es el famoso exorcismo que emplean, del cual os dejo un audio para que podáis haceros una idea, aunque evidentemente, yo no lo digo de una forma tan pro como ellos.

Bien vs. Mal

En sí, Supernatural muestra nuevamente la lucha eterna del bien (representado por Sam y Dean Winchester, aunque ayudados por ángeles como Castiel) y el mal (Azazel, Lilith, Ruby, Crowley, Lucifer…) y, como es habitual, el bien siempre resulta ganador.

La cosa es que los productores son mala gente, porque en cada final de temporada te dejan con la intriga atacando a uno de los personajes importantes.

Sabiendo esto, contestadme, ¿a quién no le gustaría cazar espirítus sabiendo que siempre ganaría?