Una breve serie de Netflix en la que se juntan un chico que a simple vista es un “pringao”, James (sale en un capítulo de Black Mirror y gracias a su paranoia hizo que mucha gente tapara con un post-it su cámara del ordenador) y una tia que odia a todo el mundoAlyssa.

James, con una infancia traumante, había disfrutado matando a animales indefensos, pero quería alimentar su pasión, matar algo más grande, algo con sentimientos: una persona.

Decide hacerse amigo de Alyssapara poder asesinarla de una forma fácil y disfrutar de su muerte tranquilamente (di que sí, un sádico en toda regla). Pero la cosa cambia cuando se van juntos.

En su escapada, un payaso que es un asesino de verdad, intenta violar a Alyssa y él al ver esto, lo mata. Ahí es cuando James se da cuenta de que está enamorado de ella. Pero la cosa no queda ahí. A raíz de eso se le quitan las ganas de matar del trauma que le supone.

Toda su vida cambia gracias a lo que siente por la irritante Alyssa, llegando al punto de dar su vida para salvarla, ya que, cuando llega la policía, enterada de que había matado al tipo que intentó violarla, James golpea a Alyssa para hacerles creer que es el único culpable y es disparado.

Bueno, esto no se sabe del todo porque tiene un final abierto que da pie a pensar que habrá una segunda temporada, pero es lo que los creadores te dejan caer.

CONOCE UN POCO MÁS LA HISTORIA

Gracias a esto, la serie original de Netflix, que actualmente consta de 8 capítulos, se ha convertido en todo un reto, ya que hace que las personas se replanteen si el amor es capaz de cambiar la propia personalidad.

Si pudo hacerlo con James, que era un medio asesino, ¿por qué no lo hará con nosotros, los terribles mortales? ¿Qué creéis al respecto?